Espumantes: la historia del vino por excelencia para brindar

espumantes, celebración, brindis
Dom Pérignon ¿Te suena? No, no es solo el nombre de uno de los espumantes más exclusivos del mundo, sino que es el nombre de quien, por un afortunado error, inventó el champagne, el cual en Chile y el mundo llamamos Espumante. Hoy te queremos invitar a dar un paseo por la historia de este vino que nos acompaña cada año nuevo, cada celebración, cada brindis de los novios que se unen en matrimonio. 

Las burbujas: el irónico problema de los monjes con el vino

Una de las mejores regiones de Francia para cultivar viñedos es Champagne, una localidad en donde ya desde la Edad Media se destacaba por entregar vinos para los monasterios, misas y otros rituales católicos en la zona. Se dice, incluso, que los monjes medievales fueron quienes popularizaron las cepas que conocemos hoy en el mundo.  Dom Pierre Pérignon fue uno de aquellos monjes, quien ingresó a la corta edad de 19 años a la orden benedictina en la Abadía de Hautvillers en un pueblo llamado Epernay, ubicado en Champagne. Entre las tareas que debía hacer estaba supervisar la producción de vinos del establecimiento y buscar una solución para el problema que era para los monjes que las burbujas aparecieran en las botellas de vino.  Nadie lo planificó, fue una coincidencia la que hizo nacer a lo que hoy es el espumante, un vino que destaca por sus burbujas y su elegancia. El elegido y el favorito de las ocasiones especiales en todo el mundo.

Las personas prefirieron desde el primer momento el espumante

Dom Pérignon era conocedor de las viñas y sabía perfectamente cómo elaborar vinos sin recetas ni fórmulas. Su objetivo siempre fue elaborar un vino blanco a partir de uvas tintas – nada de burbujas involucradas. Este monje pasó mucho tiempo perfeccionando su técnica para poder lograr su cometido: un vino blanco de uvas tintas, buscando el mejor sabor para su creación en toda la región.  Cuando lo logró, el problema de las burbujas persistió. Pérignon no se explicaba el motivo por el cual sucedía este fenómeno cuando, en gran parte de su proyecto y de su vida en la Abadía se pasó velando porque las burbujas no fueran un problema para los vinos, pero entonces sucedió lo impensable: las personas a quienes les enviaba su vino comenzaron a pedir más de la versión “mala” -según Dom Perignon- que la versión sin burbujas, es decir, la correcta para su creador.  A esta se le denominó Champagne y, al método utilizado por Dom Pierre Pérignon para realizarla, se le llamó Método Champenoise.  Champagne - Espumante

Champagne: el “vino loco” de Dom Pérignon

El proceso que ahora conocemos con términos más técnicos gracias a Louis Pasteur, quien logró llegar a la conclusión de que el proceso natural de la fermentación genera calor y CO2, en otras palabras, gas carbónico; en la época de Dom Pérignon no tenía explicación lógica. Muchas veces las botellas llegaban a explotar por la presión del gas, el cual, no pudiendo escapar de la botella – de un vidrio delgado y frágil – provocaba más de una explosión.  Así es como el mismo monje que inventó por error lo que más tarde sería llamado Champagne, lo denominó como “vino loco”. Más tarde llegarían dos grandes cambios que favorecieron a este “vino loco” y detuvo los estallidos repentinos y en cadena de las botellas llenas de esta nueva creación:  1- Botellas de cristal más grueso.  2- Corchos para cerrar las botellas.  Si te preguntas, por qué corchos, esto se debe a que los peregrinos que transitaban por Champagne a menudo utilizaban estos pequeños accesorios para cerrar las vasijas que llevaban consigo para beber agua y Dom Pérignon tomó nota de esto, ya que los corchos parecían ser -y lo fueron- ideales para cerrar botellas de forma hermética y evitar que el gas escape. 

Tipos de Champagne

copas de champagne espumante con paisaje Muchos de los espumantes producidos actualmente son elaborados a partir de la mezcla de uvas de diferentes cosechas y, a su vez, puede ser elaborado con la mezcla de distintos tipos de uva. De acuerdo a esto se puede hacer la siguiente clasificación: Prestige Cuvée Este es un champagne elaborado a partir de la mezcla de distintas variedades de uva pero de modo tal que la combinación produzca un champagne de lujo de acuerdo a las cosechas utilizadas. Estos champagnes especiales y de gran calidad suelen ser nombrados en honor a una personalidad famosa y presentados en botellas con formas no convencionales. Algunos famosos champagne prestige cuvée son el Laurent-Perrier’s Grand Siècle y el Moët & Chandon’s Dom Pérignon. Blanc de noirs Este término, cuya traducción literal sería “blanco de negro”, designa a aquellos champagnes elaborados a partir de las uvas pinot noir o pinot meunier, que son uvas tintas de pulpa blanca y de las que se obtiene un vino espumoso blanco. Blanc de blancs O “blanco de blancos” es, al contrario del anterior, el champagne producido a partir de la uva blanca chardonnay. El término es utilizado también para cualquier vino espumoso elaborado fuera de la región de Champagne, siempre que sea elaborado a partir de esta uva. Rosé champagne El champagne rosado es, generalmente, obtenido mediante la simple mezcla de champagne tinto y rosado, aunque también se puede obtener dejando macerar el mosto de uvas tintas por un período de tiempo. Antes de seguir, ¿Por qué no se le puede llamar Champagne en el resto del mundo?  Muchos aún lo ignoran, pero sólo pueden ser denominados Champagne los vinos espumosos que se elaboran dentro de las fronteras de la región de Champagne, Francia. Otro de los requisitos para que este sea llamado Champagne es que el vino debe estar elaborado bajo el método que marcó la tradición, es decir, el Método Champenoise, con la variedad de uva específica y autorizada (Pinot Noir, Pinot Meunier y Chardonnay); y en periodos cortos de añejamiento, entre otros requerimientos.   Los vinos de este estilo producidos fuera de la denominación de origen de Champagne, tanto en Francia como en el resto del mundo, deben ser llamados espumantes, espumosos o sparkling wines.  De acuerdo a la cantidad de azúcar que se incluye luego de su segunda fermentación se puede hacer una clasificación de tipos de champagne que generalmente se incluye en la etiqueta para diferenciarlos. Existen diversas clasificaciones que señalan la cantidad de azúcar en el vino:  Nature (menos de 3 gramos); Brut Nature (menos de 7 gramos); Extra Brut (menos de 11 gramos); Brut (menos de 15 gramos); Demi Sec (entre 15 a 40 gramos); y Soux o Dulce (más de 40 gramos).

¿Cuál es el método definitivo para lograr un espumante en la actualidad?

Los principios básicos para hacer un espumante, establecidos por Dom Pierre Pérignon en su época, hace casi cuatro siglos, no son más que una sola técnica: la de la “segunda fermentación”.  ¿En qué consiste?  La segunda fermentación es solo fermentar de manera intencionada el vino por segunda vez una vez ya fermentado y embotellado, provocando así el efecto deseado: las burbujas del espumante.  Algunas de las diferencias que distancian a los espumantes del Champagne son: 
  • Para hacer espumante se puede utilizar básicamente cualquier cepa de uva, por lo que el resultado es muy colorido y es por eso que hoy existen tantas variedades de vinos espumantes con distintas particularidades que los hacen únicos, creando una gama de posibilidades para el consumidor. 
  • Su producción no se basa solamente en el Método Champenoise o tradicional, sino que puede ser basado en otros, como por ejemplo, en el Charmat, en donde la segunda fermentación intencionada se hace en tanques de acero inoxidable, no en botella. 

22 de octubre, Día Mundial del Espumante

copa de champagne espumante siendo servida Y así es como llegamos a esta semana, en la cual celebramos Día Mundial del Espumante, por eso quisimos entregar un pequeño recuento de cómo llegamos hasta aquí y cómo el mundo ha adorado a este vino en específico, uno que evolucionó desde el “vino loco” o el vino fortuito de Champagne hasta las variedades más extravagantes de espumantes creadas desde todos los rincones de la tierra, incluyendo, por supuesto, a Chile. A partir del siglo XVII, esta comenzó a convertirse en la bebida preferida de la realeza y nobles europeos por lo que se expandió esta asociación del champagne con el lujo y elegancia. Hoy, sin embargo, es la bebida favorita del mundo para disfrutar en grandes celebraciones, de triunfos, de brindis solemnes, del brindis de los novios y de cada fin de año que pasa; por esto sigue siendo especial y por esto muchos le llaman el vino con estrellas o el vino con chispas, porque tiene ese algo que destaca aún con los años. H3: ¡Recuerda! Este viernes 22 tenemos motivos para sacar las copas y hacer un brindis. En nuestra viña nos encanta el espumante, creemos que es uno de los vinos con una historia increíble, llena de coincidencias y fortuna; quizás por ese motivo se ha vuelto tan especial al pasar los siglos y seguir en la cima de grandes eventos y momentos inolvidables.  Este año, el Día Internacional del Espumante -sí, el de todo el mundo, no solo el Champagne- es un viernes. ¡Otra coincidencia afortunada! Te aconsejamos beber unas copas junto a un buen picoteo con los amigos o la familia y celebrar que acabamos una semana más en buen pie. La temperatura ideal de servicio es entre 6° y 8°C, lo que permite disfrutar su frescura, aromas, y logra una sensación muy placentera en boca.  Recuerda tener mucho cuidado al destapar las botellas, ya que aunque es un espectáculo que salga el corcho disparado, la realidad es que te podrías lastimar ya que la velocidad de este llega a viajar a más de 65 km/h.  Sin duda, el champagne – o un buen espumante- es una de las bebidas más exquisitas de todas y nos invitan a pasar momentos inolvidables. Deberíamos acostumbrarnos a darnos este gusto, sin esperar un momento en particular.

Y… ¿Han pensado en atreverse y sacar un espumante Laura Hartwig?

Corchos - espumantes - champagne

Sí, nos lo han preguntado un montón, pero ¿Quién sabe? Quizás una coincidencia como la de Dom Pierre Pérignon lo haga realidad.

ESP